lunes, 25 de mayo de 2015

Primer Premio Relato Feria del Libro Fuenlabrada 2015










Querida Ana:
Sentada en mi vieja butaca sostengo tu última novela entre mis manos, y aunque sé que estas lejos te siento aquí, a flor de piel. Una pila de folios esperan junto a mi máquina de escribir, mi fiel compañera. Sí, como a ti, a mí también me gusta ver como la letra se marca en el papel desnudo ávido de cubrirse con palabras nuevas. Quizás hoy en día escribir así, sea una locura pero, ¿Qué es el mundo si no una gran locura?
Un día te escuche decir que no creías en las casualidades y hoy creo que tenías razón. Te conocí en mi época de estudiante junto a muchos de tus compañeros, pero pasaron muchos años hasta que volvimos a encontrarnos de nuevo. Fue en un café literario quizás no lo recuerdes. Acababas de ganar el premio Cervantes .Una cita, en la que fui poco a poco enamorándome de tu obra y más aun de tu personalidad. Dijiste que siempre fuiste una niña rara, como rara me creí siempre yo y eso hizo que te sintiera aún más cercana. A partir de ese momento empecé a pensar de forma más seria en mi pasión por esta magia llamada literatura. Llegaron las tardes de taller de escritura, “mis martes de letras” como me gusta llamarlos, ver mis historias en papel y escribir esta carta. Un sueño, poder hablar contigo aunque sea en la distancia.
Pero perdóname, aun no me he presentado aunque sé que lo harás, porque los formalismos nunca te preocuparon. Juego a ser escritora y a veces escribo. Cada vez que leo alguna de tus obras admiro esa capacidad imaginativa, como logras que tus personajes se conviertan en viejos compañeros de viaje  y de alguna manera que volvamos a sentirnos niños de nuevo. En el fondo siempre fuiste un poco Peter Pan.
Querida Ana vuelvo a mi mundo de letras, intentaré llenar de magia esos capítulos que me esperan pacientes, fabricar mi mundo porque como tu bien decías hay que inventar la vida porque acaba siendo verdad. Querida niña de cabellos blancos sirvo un gin-tonic y brindo por ese encuentro y por todo lo que aun me queda por aprender de ti. Gracias.
P.D: Si algún día tropiezo con uno de tus personajes prometo creer en él.