Aun te recuerdo
deshojando melodías
en la partitura de mis labios
Recuerdo,
tus dedos como pinceles,
coloreando un lienzo de caricias
que acababan cubriendo mi cuerpo.
Aún recuerdo tu jardín
palpitando descarado
entre mis manos.
no digo que fuera un infierno,
el invierno vino después.