lunes, 26 de mayo de 2014

MI VIAJE SOÑADO. 3 PREMIO FERIA LIBRO.


Al salir de la ducha una luz parpadeante en el contestador me invita a pensar en mi padre, y en sus más que repetidas instrucciones para la reunión de esta tarde. Dudé unos segundos en atender la llamada pero una vez más antepuse su vida a la mía.
“Señor Dumont le llamo de la biblioteca Sena. Quería comunicarle que ha sido usted el ganador del concurso de relato: Mi viaje soñado. Puede usted pasar a recoger su premio, cuando lo desee. Enhorabuena .Gracias por participar”.
Me quedé  paralizado unos minutos por la sorpresa. Siempre quise ser escritor. Ya desde pequeño solía llenar mis cuadernos de historias de piratas, vaqueros, villanos, algo que me supuso más de una nota disciplinaria de Fray Damián.
Mi pasión por las letras la alimentó siempre mi madre, una profesora de literatura que me llevaba por mercadillos de libros antiguos, librerías y que me dio a conocer a los grandes autores. Cuando llegó la hora de ir a la Universidad mi padre puso el grito en el cielo y sentenció que ningún hijo suyo se dedicaría a algo tan banal. La melodía de mi móvil me sacó de mis pensamientos. Ahora sí era mi padre, y pacientemente escuché sus órdenes mientras salía para el despacho.
De camino al trabajo intenté cuadrar mi agenda mentalmente para poder pasar por la biblioteca, la emoción aún revoloteaba en mi estómago cuando llegué al despacho. Busqué en un cajón el periódico donde se anunciaba el concurso, el premio era un libro  sobre los lugares más espectaculares del mundo y un cheque valorado en dos mil euros. Si he de ser sincero el premio no era algo que llamara mi atención, ya que por mi trabajo he viajado por los países más relevantes del mundo. Para mí lo realmente importante era saber si sería capaz de escribir algo que se pudiera considerar realmente bueno. Esa curiosidad unida a que aquella mañana la reunión sobre informes trimestrales de beneficios, me resultaba tremendamente aburrida lograron que pensara en mi viaje soñado y lo plasmara en un papel que más tarde mi secretaria enviaría al concurso.
Desde el principio tuve claro cuál sería mi destino soñado. Cada año me repetía a mi mismo que pediría una excedencia y me marcharía a Strartford-upon –Avon, ciudad de nacimiento de Shakespeare, mi escritor favorito. Alquilaría una pequeña casa y pasaría los días recorriendo sus calles, empapándome de su historia y conociendo los lugares que inspiraron sus obras. En las tardes soleadas me sentaría junto al río Avon con un termo de café caliente y pasaría las horas llenando mis cuadernos. Aun hoy sigo guardando la costumbre de escribir en cuadernos, me parece que las palabras fluyen mejor en ellos, que encerradas en una pantalla de ordenador.
Antes de acercarme a la bibliotecaria me detuve unos segundos a observar las estanterías repletas de libros, imagen que me fascinaba. Mientras esperaba sentado en un banco en el pasillo, una imagen en el corcho de la pared llamó mi atención. Era una frase por todos conocida  “Carpe Diem” y que en ese momento me resultó muy apropiada. Cuando me indicaron que ya podía pasar me descubrí a mí mismo sonriendo.
En el coche guardé el cheque en la página de Londres y llamé a mi secretaria dándole instrucciones precisas de mis planes.
Un par de horas más tarde aun no creía lo que estaba a punto de hacer. Mientras cerraba la puerta del apartamento una frase pasó por mi cabeza, “Ser o no ser”. Suspiré y pensé “ser”, yo quería ser escritor y lo iba a ser.

Subí al taxi emocionado. Por fin comenzaba mi viaje soñado.

viernes, 23 de mayo de 2014

VIDAS IMPUESTAS

Al llegar a la casa de Mariana la encuentro muy atareada separando varias prendas de ropa en diversos montones. Batas, blusas, chaquetas... Realmente está algo estresada, supongo que debe ser agotador pensar que podrá necesitar una persona para la que trabajas y apenas conoces. Luisa sentada en su viejo sillón de cuero mira como su ropa va de un lado a otro sin decir nada. Los años le han enseñado que a veces es mejor estar callada.
Junto a la máquina de coser encuentro unas cintas de tela con un nombre bordado, "Luisa García 650".
Miro con tristeza a Mariana que me confirma lo que ya pensaba.
- Sus hijos lo han decidido esta mañana.
Con rabia contenida me despido de Luisa en silencio, no hace falta decir nada.

sábado, 17 de mayo de 2014

MI INTERIOR
















Un día salió a pasear sola como siempre, cabizbaja mirando sus pies. Caminaba lenta no tenía prisa, ni ningún sitio a donde ir, nadie la esperaba al final de su camino.
La gente caminaba acelerada empujándola de un lado a otro. Levantó la cabeza, y fijó la mirada en algo que le llamó la atención. Era una bolsa de basura. Todo el mundo pasaba por su lado nadie se paraba a mirarla, a nadie le importaba.
Se acercó y la cogió entre sus manos.
-Déjame en el suelo le dijo la bolsa sólo soy basura.
Por más que la miraba ella no pensaba que fuera basura pero para convencerse aun más la abrió y miro dentro. Empezó a mirar y se sorprendió de lo que allí encontró.
La bolsa muy molesta grito:
-Déjame no hay nada bueno dentro de mi
La chica sonrío y comenzó a sacar todo lo que allí encontró.
Encontró amistad sin límite, cariño incondicional ,gran cantidad de caricias que aun no había sabido dar,  bolsitas de alegría que aun no se había permitido abrir, sueños que no había cumplido, besos que estaba deseando dar.
Cuando terminó de mirar en su interior se acerco a la bolsa y le dijo:
-No estas llena de basura, hay muchas cosas bonitas dentro de ti, sólo tienes que dejar salir la persona que hay dentro de ti.
A partir de ese día la chica ya no caminaba mirando al suelo, nunca mas volvió a sentirse mal, caminaba mirando al frente, valorando y confiando en cada paso que daba.
Había aprendido a quererse.


sábado, 10 de mayo de 2014

A VECES LOS SUEÑOS SE CUMPLEN
















Esta tarde estoy nervioso. Es una tarde muy especial para mí. El día que llevo soñando desde que Jesús, mi padre, me llevara por primera vez a una librería. Aquella habitación repleta de libros me fascinó de tal manera que marcó un antes y un después en mi infancia. Recuerdo los veranos sentado bajo el abedul leyendo una y otra vez mis cuentos, mientras mis primos bajaban a jugar al río. 
Cuando aprendí a escribir bien, comencé a llenar mis libretas de historias de piratas, bandidos,astronautas, y no he parado hasta hoy.
Miro el reloj, son las siete y media. Mi representante me pide que vaya ocupando mi lugar, la firma esta a punto de empezar. Miro por la ventana y veo la cara ilusionada de los lectores en fila.
Antes de empezar abro el libro y leo con agradecimiento y nostalgia la dedicatoria,


" A mi padre que un día me enseñó la magia de los libros".

lunes, 5 de mayo de 2014

LA FUNCIÓN DEBE CONTINUAR

Cuando Sofía me pidió qué le cambiara el turno, nunca pensé qué me  alegraría tanto de trabajar un sábado. Ocho horas de informes y llamadas. Ocho horas para qué Samuel llenara las maletas qué con tanto mimo deje abiertas sobre la cama.
Al entrar en el vagón agradecí qué estuviera completamente vacío. Me senté junto a la ventana y deje qué mis pensamientos volaran entre las notas que a todo volumen martilleaban mis oídos.
Apenas unos minutos después una mujer de unos sesenta años y con aspecto algo excéntrico entro  y se sentó en el asiento contiguo. A pesar de su deteriorado vestido y el excesivo maquillaje de sus mejillas, guardaba restos de una belleza lejana.
Comenzó a hablar de una manera acelerada y cercana,  mientras yo asentía de forma casi automática.  Mi indiferencia parecía no importarle demasiado así qué por educación,  deje qué  Fito siguiera construyendo su casa por el tejado, y resignada apague el mp3 y me dispuse a escucharla.
En apenas unos minutos me conto con todo lujo de detalles su agitada vida de artista. Me relato su época de modelo en Francia, sus almuerzos con Coco Channel, sus coqueteos con el mundo del séptimo arte.
Perpleja, escuchaba todos los disparates qué esa desconocida me contaba mientras en el fondo de mi mente dudaba seriamente de su cordura.
Antes de bajarse me pidió un papel para firmarme un autógrafo. Normalmente llevaba fotos para los fans pero esta semana la imprenta le había fallado. Tan embebida estaba ya en ese disparate de conversación, qué me vi ofreciéndole mi cuaderno de notas.
Al salir del vagón vi como una cartera de ante rojo se le caía de la bolsa de viaje. Quise devolvérsela pero en unos segundos había desaparecido del andén y la guardé para entregarla en objetos perdidos.
Meses después de cambiar las tardes de arrumacos con Samuel  por las clases de francés, en uno de los periódicos qué solía leer quede totalmente impresionada ante esa figura. Un titular galo se hacía eco de la muerte de la modelo y actriz Gloria Durán. Recordé la cartera roja  que nunca devolví y al abrirla pude comprobar a través de fotos y recortes que aquella extraña conversación había sido totalmente cierta.

 Con un nudo en la garganta y un magnifico material cogí mi cuaderno y comencé a escribir la historia de Gloria Duran.

lunes, 28 de abril de 2014

Nostalgia


Cuando llego a la salita de estar antigua habitación de su hijo Cósme, María mullía con energía los cojines del sillón de cuero marrón.
Encima de la mesa junto a su pastillero diario esperaba un tazón de leche todavía caliente. Le dio un beso agradecido. Se sentó y comenzó una nueva batalla contra los temblores que hoy parecían querer ganar la partida.
Miró a través de la ventana y detuvo su atención en unos jóvenes que bromeaban en el portal rebosantes de vida. María lo observó con ternura en la mirada y le acercó el tazón a los labios mientras una lágrima corría por su mejilla.

sábado, 19 de abril de 2014

LA CIUDAD DEL AMOR










La mañana se despertaba envuelta de esa alegría que provoca la llegada de una primavera, que inunda cada rincón de la ciudad de luz aroma y color.
Sobre la mesa de la cafetería, junto a un café negro bien cargado, una pila de guías de viajes esperaban a que Martina, les echara un último vistazo. París, Nueva York, San Francisco, Cancún ... Era su primer viaje al extranjero y los nervios unidos a la ilusión le hacia dudar de  su destino.
La ojeo una a una  sin prisa. Se detuvo con intensa curiosidad en la guía de París, siempre había deseado subir a la torre Eiffel, pasear por sus calles llenas de luz y como en aquel libro que tanto le gusto, tirar un corcho al Sena.
¡Decidido!, iría a París, la ciudad del amor pero sin amor.

martes, 8 de abril de 2014

SILENCIOS


Antes de que los primeros rayos de sol entraran por la ventana, Clarisa estaba ya en el destartalado desván recogiendo las escasas pertenencias de su madre.
En una caja de hojalata algunas fotos recordaban una vida lejana y feliz. Rozó con la yema de los dedos una cinta de pasamanería, último recuerdo que quedaba de su vestido de novia.
Respiró hondo y pensó en sus últimas y duras palabras hacia ella.
_Te odio.
Durante todos estos años el orgullo pudo más que el amor y ahora ya, pasado el tiempo, jamás podría decirle:
-Lo siento.


jueves, 3 de abril de 2014

SIN DESTINO



La estación estaba abarrotada de gente que caminaba de un lado a otro arrastrando su vida en pesadas maletas. Por un momento esa imagen le recordó a un grupo de hormigas intentando acercar su carga hasta el hormiguero.
Frente a la ventanilla encontró un rostro vulgarmente familiar. Pidió un billete y después de tener que repetir varias veces su destino, a una empleada mas pendiente de sus uñas que de su trabajo, por fin consiguió su ansiado billete.
Se sentó en un banco en el andén y miro el enorme reloj de hierro forjado, comprobando para su tranquilidad que las agujas estaban en la posición correcta.
colocó la pequeña maleta sobre sus piernas, apretándola con fuerza y mantuvo la mirada fija en las vías.
Una voz ronca anunciaba por megafonía que su tren que su tren estaba a punto de entrar en la estación.
El gigante de hierro se paró unos minutos frente a él, arrogante, como si estuviera retando y acto seguido reanudó su marcha.
Damián se levantó arrugó el billete con rabia, lo arrojo a la papelera y se marchó de allí una vez más.
Aun no estaba preparado para volver.