La mañana se despertaba envuelta de esa alegría que provoca la llegada de una primavera, que inunda cada rincón de la ciudad de luz aroma y color.
Sobre la mesa de la cafetería, junto a un café negro bien cargado, una pila de guías de viajes esperaban a que Martina, les echara un último vistazo. París, Nueva York, San Francisco, Cancún ... Era su primer viaje al extranjero y los nervios unidos a la ilusión le hacia dudar de su destino.
La ojeo una a una sin prisa. Se detuvo con intensa curiosidad en la guía de París, siempre había deseado subir a la torre Eiffel, pasear por sus calles llenas de luz y como en aquel libro que tanto le gusto, tirar un corcho al Sena.
¡Decidido!, iría a París, la ciudad del amor pero sin amor.
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Muy buen inicio, Yo tengo algo parecido. Seguiras??
ResponderEliminarCon ganas de saber como continúa :-)
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